Esta región —conformada por Caldas, Risaralda, Quindío, Antioquia, Valle, el centro sur del Chocó, el norte del Cauca y el municipio de Cajamarca, en el Tolima— concentra el mayor volumen producido en el país.
Teresita Beltrán, gerente nacional del ICA, explicó el significado de la certificación. “Esto quiere decir que la enfermedad está erradicada, pero también refleja que tenemos que seguir haciendo el esfuerzo porque ahora el reto es mantener la zona libre, lo que requerirá el cumplimiento de una serie de compromisos en materia de control por parte de los productores, y de vigilancia por el ICA”.
Por su parte el director del programa de Erradicación de Peste Clásica Porcina para la Asociación Colombiana de Porcicultores, Diego Rojas Moreno, subrayó la relevancia de este logro.
“Hablamos de la zona en la que se produce el 70% de la carne porcina del territorio nacional, de la cual una gran parte se dirige a Bogotá como el centro de consumo más importante del país. No obstante, el consumo en estos departamentos resultan significativos, con un promedio de entre 10 y 11 kilos del alimento por persona/año”, declaró.
Por otra parte y con miras a la exportación a destinos internacionales, Rojas Moreno explicó como esta iniciativa complementará la ejecución del Plan Nacional Exportador Porcícola.
“Aunque el la aprobación del TLC es una noticia que se vive cerca por lo reciente, era algo que esperábamos hace cinco años. En este sentido la porcicultura se ha venido preparando para esta coyuntura y si bien, no vamos a tener la competencia para llegar a mercados como Canadá o Estados Unidos —que son los monstruos a nivel global—, si estamos preparándonos para iniciar las actividades orientadas a incursionar a 2013 los mercados asiáticos, y en esta región, Corea del Sur, concretamente".
Ante el compromiso requerido en cuanto al sostenimiento del estatus sanitario, el funcionario resaltó el trabajo desarrollado en el Quindío, que por contar con una base productiva compuesta en gran parte por pequeños productores ubicados de manera dispersa, se dificulta más que si la concentración fuera mayor.
“Se ha hecho un excelente trabajo de articulación entre la autoridad sanitaria, el gremio y los productores, y un trabajo muy juicioso de los porcicultores, notificando cualquier caso compatible con los síntomas de la Peste Porcina Clásica. Esta es la manera de protegernos, logrando que toda la cadena de valor se convierta en una especie de veedor y dando a conocer estos casos en el menor tiempo posible”.
Asimismo Beltrán reconoció esta característica, hecho que contrasta con “la particularidad de ser un departamento con cultura sanitaria; nuestros pequeños productores han estado involucrados y por eso hoy entregamos certificados de Buenas Prácticas Porcícolas en pequeña escala, lo que muestra que la convicción de hacer las cosas bien nos beneficia a todos y se pueden lograr los resultados”, explicó.